Investigadores amplían la búsqueda de agujeros negros cuánticos en el LHC
Redactado con inteligencia artificial.

Un equipo de la Universidad de California en Santa Bárbara ha propuesto nuevas condiciones para la formación de agujeros negros cuánticos en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC). A pesar de no encontrar evidencia en su último análisis, han logrado descartar ciertos modelos teóricos y acotar las dimensiones adicionales que podrían facilitar su creación.
Contexto sobre los agujeros negros cuánticos
En 2008, cuando el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) se preparaba para su primer funcionamiento, surgieron temores sobre la posible creación de pequeños agujeros negros que podrían amenazar a la Tierra. Sin embargo, la mayoría de los científicos coincidió en que, aunque se generaran, su energía y duración serían insuficientes para causar daños significativos.
Nuevas hipótesis de investigación
Ahora, casi dos décadas después, un equipo liderado por Tamas Vami y Danyi Zhang ha ampliado la búsqueda de estos agujeros negros cuánticos. En su artículo publicado en Progress in High Energy Physics, proponen que podrían formarse bajo la condición de que existan dimensiones espaciales adicionales que aumenten la gravedad a escalas extremadamente pequeñas. Esto no implicaría un riesgo para el planeta, pero podría ofrecer pistas sobre la teoría de la gravedad cuántica.
Análisis de datos del LHC
El equipo analizó datos recopilados por el detector CMS del LHC entre 2016 y 2018, lo que representó cientos de billones de colisiones de protones. Buscaban dos características clave para identificar los agujeros negros: la esfericidad de las partículas generadas y la energía total liberada. Aunque no encontraron señales de estos agujeros, lograron excluir modelos teóricos para masas de hasta 11,4 teraelectrón-voltios (TeV) y restringir las posibilidades de dimensiones adicionales.
Futuro de la investigación
El LHC finalizó su tercera etapa en junio de 2026 y se transformará en el High-Luminosity LHC, previsto para 2030. Este nuevo enfoque aumentará el número de colisiones, lo que podría facilitar la detección de fenómenos raros como los agujeros negros cuánticos. La investigación continúa, y cada nuevo resultado ayuda a acotar el mapa de la física fundamental.
